¿Cómo va este veranito? Por aquí se aguanta como se puede, intentando no derretirse uno en la calle y no congelarse en los espacios cerrados (¡qué frío el aire acondicionado a todo trapo!)
Hoy quiero hablaros de algo que para mí es super importante y de lo que se habla poco: la alimentación. No quiero dar ninguna lección porque no soy nutricionista ni nada por el estilo, pero es algo a lo que muchas veces le damos poca importancia.
He de confesar que me encanta la comida "basura" y que por mi metabolismo y constitución soy delgada, y sólo una vez he hecho dieta (consistente en comer menos y más verdura, no en no comer).
Pero aunque a veces coma cosas poco recomendables o a deshoras, hay algo que nunca perdono: el desayuno. Para mí es fundamental empezar el día recargando el cuerpo para llegar con fuerza a la jornada que se nos pone por delante. Y sí, me levanto mucho antes para poder desayunar "a mesa y mantel".
Mi rutina es muy sencilla: me levanr y me tomo un poco de agua, para despertar al cuerpo, después voy a la cocina y me preparo un zumo de naranja y limón (así tiene más vitamina C), una tostada (con mermelada, tomate, aceite...¡las variedades son infinitas!) y un buen café con leche. El café me encanta y soy de las que se confiesan "cafeinómanas" y sin el café de la mañana no puedo hacer nada.
Aquí podéis ver un desayuno de un día cualquiera (el reloj medio deja saber qué temprana hora era...):
Aquí está mi zumo rico, mi tostada y cómo no mi taza de la señora mermelada de MrWonderful. No os asustéis por el termo, lo uso para echar ahí el café que sobra del desayuno (me hago uno doble) y llevármelo al trabajo; así ahorro un poquito y no tomo café de máquina (que, reconozcámoslo, muy rico no está)
¿Y vosotros? ¿Sois de los que no perdonáis el desayuno? ¿Cómo os gusta desayunar? ¡Espero comentarios!
Un saludo,
P

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